LUZ VERDE A LA CONCESIÓN DE VINO DE PAGO A HEREDAD DE URUEÑA

URUEÑA, 13 de septiembre. La bodega Heredad de Urueña, junto con la de Abadía Retuerta, es la primera en conseguir de la Junta de Castilla y León su dictamen favorable a la concesión de la Denominación de Origen Protegida, con autorización del uso del término tradicional de Vino de Pago. Esta concesión corresponde en última estancia a la Comisión Europea, a la que el Ministerio de Agricultura remitirá próximamente los dos expedientes, Abadía y Heredad, los primeros de nuestra región. El Boletín Oficial de Castilla y León publicará mañana viernes la correspondiente resolución del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl).

Heredad de Urueña es un ambicioso proyecto de recuperación de una alquería situada en esa bella localidad vallisoletana, en cuyo término durante siglos hubo viñedos, pero que fueron arrancados a causa de la filoxera y no fueron replantados hasta que la familia Rodriguez León emprendió en 2005 su restauración: “Ha sido como un enamoramiento del paisaje y de este terruño tan singular, cargado de historia. El Catastro del Marqués de la Ensenada ya denominaba Pago de las Viñas a los terrenos donde hemos replantado nuestras vides. Y hemos construido el nuevo edificio de la bodega, que empasta perfectamente en este adusto paisaje castellano, obra del arquitecto Iñigo Escribano. Las instalaciones están equipada con la más moderna tecnología para hacer vinos de calidad, con uvas exclusivamente del pago y de variedades autóctonas y otras francesas, que se han adaptado perfectamente”, señala José Luis Rodríguez, el presidente de Pago Heredad de Urueña, SL.

Los detallados estudios geológicos y de clima que se han presentado al Itacyl para apoyar la solicitud de la Denominación de Origen han sido dirigidos por los catedráticos de la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid Vicente Sotés y Vicente Gómez, los mismos que han realizado trabajos similares para el expediente de Abadía Retuerta, la otra bodega que se postula ahora para ser vino de pago.

Por otro lado, Joaquín Díaz aportó los estudios que avalan los antecedentes históricos del Pago Heredad de Urueña, ubicándolo entre los Monasterios de Villalbín y del Bueso.

La corporación municipal de Urueña acordó por unanimidad apoyar la concesión a esa empresa de la Denominación de Origen Protegida, por estar estos viñedos fuera del ámbito de las otras DO de la región y por suponer la reconciliación del sur de la deprimida comarca de Tierra de Campos del cultivo de la vid.

Heredad de Urueña ocupa una extensión de treinta hectáreas, a los pies de las murallas de esa villa medieval. Allí se cultivan con viticultura tradicional y no agresivas cepas de las variedades indígenas, Tinta de Toro y Tinta Fina, así como las castas francesas Syrah, Cabernet y Merlot.


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